miércoles, 7 de octubre de 2009

La dama de la sonrisa azul II


“La dama de la sonrisa azul II”

(Un relato por entregas. Según se me van ocurriendo. Buscad y hallaréis)

Sabía que encontraría algo. Era su noche de suerte -pensaba ella- en el fondo de aquel repulsivo contenedor de basura se escondía su salvación. Sus ansias crecían hacía el frenesí, una demencial carrera contra su inanición. Encontró lo que buscaba, una bolsa repleta de manzanas casi podridas y mohosas, y empezó a devorarlas con un hambre lastrada de varios días. Entonces se vio a si misma. Como si una cámara cenital le trasmitiera las imágenes desde lo alto, colándose en su mente. Y sintió asco, sintió repugnancia por ella misma. Vio un pobre guiñapo de mujer y no se reconoció en aquella masa informe e infrahumana. Esa no soy yo –pensó- no puedo serlo, ¡es mentira! Mi mente confabula contra mi cordura. ¡No soy yo! ¡No soy yo! -Gritaba en sus adentros– No puede ser, dios mío, no puede ser- Y comenzó a llorar…

Tendida en el lúgubre suelo y revuelta entre desechos, desperdicios y restos de embalajes, lloraba con un llanto interior, sus ojos no derramaban ni una lágrima, había gastado el cupo para toda una vida. No tenía lágrimas para derrochar en aquella noche pegajosa como miel de azahar amargo, como la hiel de su vida. Se acurrucó entre unos cartones buscando algo de intimidad, algo de calor para su alma desgarrada. Para su vida desgarrada. Una de tantas noches perdidas en el abismo, una de tantas y tantas singularidades atemporales en que había mutado su existencia. Una existencia peor que la de cualquier sarnoso gato callejero de la ciudad. Al menos ellos gozaban de la compañía de sus colegas felinos que compartían las noches de intemperie y soledad. Se arropó con unas lenguas rugosas, sábanas de plástico de esas que llevan pompas de aire. Las mismas que solía explotar, de forma irracional, cuando estaba de buen humor. Pero ahora no lo estaba, y malditas las ganas de jugar con las pompitas.

¿Quién me ha robado el mes de abril? La canción de Sabina se coló en su mente. Pintiparada para un momento de bajón dentro del infierno abismal en que había virado su tiempo. Me han robado algo más que el mes de abril –Continuó con sus sollozos- Me lo han robado todo, me han robado la ilusión, la alegría, la esperanza, ¡el corazón! Me han robado mi vida, ¡maldita sea! Como si un enorme mazo de machacar la carne (Esos que usan los cocineros y los carniceros para destrozar los tejidos fibrosos, los nervios, las venas y los tendones de la chicha), hubiera despanzurrado a conciencia mi alegría, mi alma. Ya no hay manera de volver a recomponerla. ¿En qué momento de mi vida he quedado parada? En qué instante se detuvo mi existencia. El mundo sigue adelante y yo estoy muerta en vida. Quisiera que se murieran todos, quedarme sola, sin nadie más. Calles solitarias pero de verdad, y yo vagando por un mundo arrasado por el vacío. ¡Quiero estar sola! ¡Que se pudran en el infierno! Que el ángel exterminador acabe con toda la humanidad. Es lo mejor para todos, es la única salida. La salida más justa para mi insoportable sufrimiento. Que se mueran todos, o que me muera yo. Al fin es lo mismo. Si dejo de existir ellos dejaran de existir para mí, dejaran de ser jueces y verdugos de mis miserias… Y entonces lo vio. Estaba derrumbado sobre el balcón de un edificio al otro lado de la pequeña plaza. Algo hizo que sus ojos rebotasen hacia las alturas, quizá una súplica al creador. Y allí estaba él. Y le devolvía la mirada…


JSP - 7-10-2009

-Primera parte-

4 comentarios:

  1. Quién, sin necesidad de encontrar manzanas entre la basura, no ha pensado alguna vez que dónde narices se ha metido nuestro mes de abril?

    Ay, ¿quién es el que le devuelve la mirada? Me alegra ese aporte de luz...

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  2. Este relato es una colección de entregas, que son publicadas al mismo ritmo que se autogeneran. Esta es la segunda entrega, en el blog está la primera parte, que quizá pueda contestar a tu pregunta. Llegará un momento que el relato necesitará de vuestra participación (Y espero tenerla) y adquirirá la forma y contenido que vosotros consideréis más apropiado y más coherente con la historia. Un pequeño experimento de este blog sin ninguna pretensión salvo pulsar los sentimientos de los lectores. Mil gracias Toñi. Saludos.

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  3. se miraron......se reconocieron como posibles iguales

    y entonces , los derribó la realidad de la lejanía abierta en tre ellos.....

    ella volvió a desear la muerte

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  4. Casi, pero no. Ella nunca volvió a desear la muerte.

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Muchas gracias. JSP 3.0

NOTAS

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