domingo, 26 de agosto de 2012

'Ruta 66'



Juan Sánchez.
Decía Schopenhauer que la voluntad lo es todo. Una semilla de sarmiento es capaz de crecer entre el asfalto. Un salmón cruza océanos y remonta ríos, herido, extenuado, en busca de sexo,… pero también de vida. Los seres humanos aprendemos de los fracasos, del dolor y la visita a nuestro particular infierno. Lo fácil es renunciar, sucumbir al agotamiento vital, a la nausea de esta contienda contra la incertidumbre, contra la pérdida de fe y de valentía. Dudar si volver a pulsar las notas de esa caótica melodía llamada amor, y disfrutar-disentir de su armonía. Rodar a todo gas por la Route 66 - 6 en una Harley imaginaria y traspasar la nebulosa del estigma tangible. Y vencer al tiempo que nos resta vida. Voluntad para seguir avanzando, a pesar de los nubarrones que se ciernen sobre el horizonte involuntario…

Un sucu-lento almuerzo en compañía de amigos ciertos, así de sencillo. Un lugar en el mundo donde aventar la ceniza del fénix y lazar esa esperanza nueva que desea ser encontrada. Un sol implacable que rasga las vestiduras de los ingratos y deja en entredicho esta civilización de meros cínicos. Una moto que duerme abrazada al eucalipto, y recuerda la obligación de vivir muy cerca del pueblo. Un café, y un rojo pañuelo de culebrinas que se mofan del guerrero porque temen su aguijón. Para eso está la voluntad, para lanzar cuatro versos contra el miedo.
Un dragón de fuego. Una espada de fuego. Un corazón de fuego. Un pájaro de fuego que boga entre la niebla que se avecina. Valor de los extenuados por la lucha contra la monstruosidad llamada mentira. Valor del arado hincando el sudor humano en la tierra baldía. Perpetuidad de una especie cósmica vencida por la superchería, vendida al diablo de la banalidad, perdida de su propia voluntad. Un trillo que se oxida de cara a la pared, una reja que deja ver la inseguridad del cobarde. El granado que no consigue dar su fruto, y una mirada perdida entre el humo del exilio. Exilados somos de nosotros mismos. Cautivos del 'sistema' del abismo en el corazón. Prisioneros de lo superfluo y sus caramelos tan ácidos.
“The Truce is Ending” – Autor: Juan Sánchez – Jun/2012 ©
El guerrero se hace voz, se hace tormenta, se hace luz para vencer al maligno. El verbo anida en cada hombre que vence sus miedos, que dice ¡no! al bebedizo. Veneno de metal líquido, ponzoña de papel tatuado y holográfico, santuario profanado y sin olivo. Ni palomas, ni destino. Salvo la oscuridad de un mundo cada día más corrompido. Rendido a la falacia del dinero, vendido al colmillo de la traición, al buche de los mil grillos. Sin consciencia de si mismos, hipnotizados, huidizos, van en procesión los feligreses-esclavos del oro maldito.
“A la dama del gorro rojo, donde quiera que esté” (25/8/2012)

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